Un centro para la creación de órganos humanos. Reflexión ética

Se acaba de inaugurar un centro en el hospital Gregorio Marañón de Madrid (España) para la obtención de órganos humanos en laboratorio.

Se trata de poner en marcha un instrumento que permita continuar el trabajo del proyecto Sabio (Scafolds and bioartificial organs for trasplantation), en el que participa también la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), para desarrollar bancos de matrices de órganos o tejidos (corazones, hí­gados, riñones).

El objetivo final es obtener con mayor facilidad órganos para trasplantes y evitar el rechazo que provoca en el trasplantado el órgano nuevo.

Este procedimiento se lleva a cabo usando células madre. Y aquí­ viene lo interesante desde el punto de vista ético, porque bajo el concepto de “células madre” se deslizan contenido muy distintos. También desde el punto de vista cultural porque se trata de una confusión que están cambiando la forma de reconocer la dignidad de las personas.

El concepto “células madre” alude a la capacidad de algunas células para multiplicarse y generar uno o más tipos distintos de células, por ejemplo, desde unas células que no son del corazón, se podrí­an obtener células de corazón.

Según el depósito donde se encuentra estas células, se habla de células madre embrionarias, o adultas. La distinción es imprescindble porque en el primer caso el proceso de obtención de esas células pasa por destruir al embrión humano. Este hecho provoca en algunos un rechazo ético, y en otros simple indiferencia. Estas posiciones se traducen en cultura en lo referente a qué se valora de un ser humano, si su existencia pura, o determinadas caracterí­sticas -inteligencia, salud, autoconciencia,…-.

Recientemente los que investigan con células no embrionarias han encontrado un procedimiento (IPS) para obtener células madre con caracterí­sticas embrionarias pero sin destruir embriones humanos sino partiendo de células de la piel.

Pues bien, la lí­nea de investigación que se está siguiendo en el laboratorio que ahora se inaugura, es obtener la matriz, el armazón, del órgano en cuestión -corazón, hí­gado, riñones-, por un proceso de lavado o purificación. A este proceso que ya se ha conseguido con ocho corazones, le sigue el recubrimiento con células madre cuya transformacion y multiplicación se pretende que forme el órgano nuevo.

El único tipo de células madre que se va a utilizar son adultas -de la grasa, de la médula, o del músculo-, o del tipo IPS. Por tanto no va a ser necesario destruir ningún embrión humano para desarrollar esta investigación, ni para obtener los órganos artificiales.

De esta forma, por el lavado –purificación del contenido de las células-, y porque se pueden utilizar células del mismo indiví­duo se soslaya el rechazo que actualmente se da en los trasplantes.

Desde el punto de vista ético y social:

  1. Es una evidencia más de la manipulación llevada a cabo en los medios de comunicación por algunos investigadores, cuya cabeza más sobresaliente ha sido Bernat Soria, que afirmaban que sólo a través de las células madre embrionarias podrí­an alcanzarse terapias útiles, atemorizando a la sociedad si no se daba ví­a libre a sus experimentos.
  2. Se vuelve a poner de manifiesto la no justificación de la reciente legislación española que permite la destrucción de embriones humanos para obtener células madre embrionarias.
  3. Es evidente la inanidad de las medidas del presidente Obama para destinar dinero público a la investigación con céulas madre embrionarias
  4. Se hace necesario un proceso de aclaración de qué se entiende por “células madre”, y de su correcta aplicación para que no se confunda a la ciudadaní­a. Quizá serí­a exigible que polí­ticos, cuando legislan, y periodistas cuando difunden, conociesen con un mí­nimo de verdad estos temás esenciales para la vida de la sociedad.

Quizá hay que comenzar a desandar algunos caminos que hemos iniciado en nuestra legislación y que se está viendo que exigen mucho esfuerzo económico y no conducen a ninguna parte. No es caminar hacia atrás sino encontrar el camino para progresar en la construcción de una cultura de la vida.

4 comments on «Un centro para la creación de órganos humanos. Reflexión ética»

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  2. Antonio Saavedra dice:

    Me parece un artí­culo clarificador de ls situación ética, social y polí­tica.

  3. Padre:
    Es natural que en nuestro mundo contemporáneo se considere al ser humano una mera realidad fí­sica, no más.
    El materialismo considera el cuerpo humano sólo eso… un cuerpo, y como tal objeto de manipulaciones y sobre todo interpretaciones que en épocas pretéritas en donde lo hierofánico lo llenaba todo esto hubiera sido imposible.
    A ver si le traigo el libro de una dichosa vez, ya lo leí­ de nuevo. De paso me confesaré, así­ matamos dos pájaros de un tiro.
    Saludos.

  4. victor rodas dice:

    ¿Quien quiere un bioeticista? hace poco me gradué de master de Teologia con concentracion en Bioetica. Este logro me represento muchos esfuerzos de tiempo y dinero. Para terminar mi tesis tuve que dejar mi trabajo en los negocios que en realidad me tenia literalmente enfermo.
    Ahora que estoy listo para trabajar no solo dentro de lo que hago dentro mi parroquia, si no como colaborador dentro de cualquier organizacion eclesiastica, educativa o medica; casi no he obtenido respuestas a mis solicitudes de trabajo. un par de conocidos y un familiar se comunicaron conmigo para decirme que mi curriculum se les hacia muy interesante. Pero que no habia cupo para un bioeticista, cuando en realidad en esta cultura de la muerte somos tan necesarios.
    Por favor hagamos oracion por aquellos que tienen en sus manos las vidas de aquellos mas vulnerables y de los que no tienen voz.

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