Los 14 días del embrión humano y la «pendiente resbaladiza»

Los 14 días del embrión humano y la «pendiente resbaladiza»

El pasado 4 de mayo investigadores de la Universidad Rockefeller de New York y de la Universidad de Cambridge han publicado en Nature  un artículo titulado “Self-organization of in vitro attached human embryo”

Es la primera vez que se consigue implantar con éxito un embrión humano en un medio experimental y por tanto extrauterino. Eso ha permitido describir el proceso celular y molecular de desarrollo de un embrión humano hasta el día 14 desde su fertilización. Desde el punto de vista de la investigación ha sido un hito importante que permite conocer cómo se autoorganiza el propio embrión y qué es lo que ocurre durante la implantación.

Los autores han puesto de manifiesto también la importancia que tiene este estudio para el conocimiento de las causas de los abortos tempranos, y sobre todo las causas del alto índice de fracasos en las técnicas de fecundación in vitro -ver aquí-.

Ciertamente, posteriormente se ha destruido el embrión, de acuerdo con la legislación vigente. Aunque se ha dado un punto de apoyo para los que están pidiendo que se amplíe el plazo de los 14 días -ver aqui-.

Hasta aquí el aspecto biotécnico para el cual es una progreso en el conocimiento del desarrollo del embrión y en las posibilidades de su manipulación.

Pero fijémonos en toda la realidad no solo en la exterioridad biológica. Están hablando de un embrión humano, es decir de un ser humano en estado embrionario. Han dado un paso más en el camino de manipulación y de destrucción de seres humano, y además se quieren dar más pasos. Es decir estamos deslizándonos por una pendiente en la que cada vez el ser humano desvalido es menos apreciado.

Esta es la pendiente resbaladiza:

  1. Todo empieza en los años 50-60 del pasado siglo. Entonces se trataba de «controlar el proceso fisiológico de la ferltilidad». En un revisión de 1964 (Ayd FJ, jr. The Oral Contraceptives. Med Newslet Relig 1964; 1: 1-64) se ponía de manifiesto que los anticonceptivos que se utilizaban en ese momento tenían a veces un efecto abortivo sobre el embrión. Este efecto se debatió pero no se rebatió. Sin embargo debido tanto a la poca visibilidad de un embrión abortado en esta edad, como las fuertes exigencias de control de la natalidad por algunos estados, y por importantes instituciones, se opto por obviar el debate y hablar sólo del efecto anovulatorio
  2. En los 80-90 es el momento de máximo esplendor del término «pre-embrión» o «preembrión» que parece significar que tras la fecundación no estamos ante un embrión, sino ante algo -un conjunto celular indiscriminado- y por tanto que no tiene relevancia ética su destrucción. Es un término cuyo origen no es propiamente biológico sino de conveniencia ético-cultural -ver aquí-.
  3. Este período coincide con la extensión de la Fecundación in vitro, y la producción de numerosos embriones sobrantes. El informe Warnock -ver aquí– va a difundir la idea de que no tiene relevancia ética la investigación con esos embriones sobrantes simpre que sea antes de los 14 días desde la fecundación. Con ello se da paso también a la posibilidad de selección eugenésica de los embriones.
  4. La Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Comité de Aspectos Éticos de la Reproducción Humana y la Salud de las Mujeres de la Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia (FIGO) van a definir el embarazo como el tiempo que transcurre entre la implantación completa del embrión -los 14 días- y el nacimiento. Por tanto lo que le ocurra al embrión antes de la implantación resulta irrelevante.
  5. Se hace común el uso de la píldora del día después que tiene también un efecto claramente antiimplatatorio -ver aquí-.
  6. En 2016 el gobierno británico (HFEA) se ha convertido en el primer país occidental en autorizar la edición o manipulación de genes de embriones humanos, siempre que después no se implanten y se destruyan esos embriones humanos -ver aqui-.

No es previsible intuir dónde termine este proceso de manipulación y de destrucción de seres humanos en estado embrionario. Sí es fácil comprobar que el deseo de conocimiento y quizá las empresas biosanitarias dominan buena parte de las decisiones que se toman. La legislación parece estar simplemente para aprobar lo que se desea hacer. La antigua afirmación «no todo lo que técnicamente se puede hacer, se debe hacer» parece que se ha transformado en «todo lo que técnicamente se puede hacer, se debe hacer».

Queda la pregunta de por qué todo eso no se investiga en grandes simios. Pero seguramente eso resulta mucho más caro, los simios se dejan menos manipular, y quizá no lo permitirían algunos organismos protectores de los animales.

 

3 comments on «Los 14 días del embrión humano y la «pendiente resbaladiza»»

  1. Fabián dice:

    Excelente como siempre

    1. Francisco José dice:

      Gracias, Fabián

  2. Nines Ríos dice:

    Con respecto a la pregunta que el articulista plantea sobre por qué no se experimenta con grandes simios, me choca mucho la férrea defensa del embrión humano y la sugerencia que aporta. ¿Es menos preciada la vida de un gran simio? ¿No es éticamente relevante utilizar a otra especie que jamás podrá verse beneficiada de los resultados de la investigación? No me considero animalista, pero los simios son seres sintientes, y así se recoge en la Declaración de Cambridge sobre la Conciencia Animal (2012), en la que «un prominente grupo internacional de neurocientíficos, neurofarmacólogos, neurofisiólogos, neuroanatomistas y neurocientíficos de la computación se reunió en la Universidad de Cambridge para reexaminar los sustratos neurobiológicos de la experiencia consciente y otros comportamientos relacionados, en seres humanos y animales no humanos». El que los grandes simios, y animales en general, no puedan manifestar verbalmente su dolor , sus experiencias emocionales y sufrimientos, no debe relegarlos a sujetos de estudio sin derechos, puesto que, cito literalmente de la Declaración » La confirmación de que las sensaciones emotivas en los seres humanos y los animales no humanos surgen de redes cerebrales subcorticales homólogas, proporciona una sólida prueba de que, evolutivamente, compartimos los mismos qualia afectivos originales», entendiéndose por este término las cualidades subjetivas de las experiencias individuales, y que poseen cuatro propiedades descritas: inefables, intrínsecos, privados, directamente o inmediatamente aprehensibles en la conciencia. Por tanto, no debemos partir de la premisa de que sólo el ser humano tiene conciencia y Dignidad, lo que nos obliga a revisar las injusticias a las que sometemos a miembros de otras especies, con las que compartimos tanto, y de las que deberíamos sentirnos responsables de alguna manera, dada su vulnerabilidad.

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