La Cámara Baja del Parlamento australiano de Victoria aprueba un proyecto de ley sobre Muerte asistida voluntaria

La Cámara Baja del Parlamento australiano de Victoria aprueba un proyecto de ley sobre Muerte asistida voluntaria

Hace escasamente unas semanas la población australiana mantuvo fija la mirada en el debate parlamentario del Estado de Victoria promovido por el gobierno sobre el proyecto de ley relativo a la muerte asistida voluntaria.

La propuesta de ley -que permitiría practicar el suicidio asistido y la eutanasia a pacientes con enfermedad terminal con una previsión de vida menor de 12 meses– ha sido duramente criticada por los miembros parlamentarios de todo el abanico político, e incluso fue protestada por el viceprimer ministro James Merlino, quien en la tarde del miércoles intentó sin éxito dejar la propuesta suspendida indefinidamente.

En una maratoniana sesión parlamentaria de 26 horas repartida entre el jueves y el viernes, la oposición propuso más de 150 enmiendas, todas ellas rechazadas por el gobierno. El proyecto de ley se aprobó el viernes por la mañana con una mayoría de 47 a favor y 37 en contra.

Los analistas creen que el resultado del acto legislativo tendrá un impacto masivo en las conclusiones de los debates que hoy día tienen lugar en otros estados australianos. Nueva Gales del Sur, donde se ubica Sidney, debate en la actualidad sobre una legislación muy similar a la propuesta en Victoria, y Australia Occidental ha convocado una comisión parlamentaria para analizar “opciones del final de vida´´.

Durante una desconcertante intervención de 11 horas, el Primer Ministro australiano, Paul Keating, describió la propuesta legislativa del estado de Victoria como una “mera utopía´´, apercibiendo a los políticos a votar en contra:

“Significa [la mera utopía] que la dirección cívica fomentada por el estado, queda vacía y sin efecto en lo que se refiere a la protección de nuestra más valiosa convicción: los esenciales derechos humanos de la ciudadanía, especial y particularmente fundamentales para aquellos en situación de fragilidad o debilidad mental, o que pasan por un fase delicada…Realizar u ocasionar la supresión del instinto humano básico de supervivencia y de vivir con el espíritu necesario para sobrellevar las carencias físicas, significa ignorar el anhelo materializado a lo largo de cientos de miles de años de nuestra evolución.´´

El jefe de la Asociación Médica Australiana, Michael Gannon, expresa de igual modo su acérrima oposición al proyecto de ley:

“La eutanasia y el suicidio asistido disienten de los códigos, tanto clásicos como modernos, de la bioética médica. Cada vida es preciosa: el niño de diez años de Roeburne con desorden del espectro alcohólico fetal (FASD) y autismo severo, el veterano de treinta y seis años con trastorno de estrés postraumático, o la mujer de sesenta y ocho años de Morwell con cáncer de metástasis sin hijos que la acompañen conforme se va muriendo.´´

Según el procedimiento legislativo, el proyecto de ley pasa ahora al Consejo Legislativo de Victoria, donde los partidarios esperan con optimismo alcanzar la mayoría para ser aprobada. El debate en la Cámara Alta comenzará el mes próximo.

Por Michael Cook :Voluntary Assisted Dying Bill passes Victoria’s Lower House
Traducción: Enrique Montero

Más información: Eutanasia en la Enciclopedia de Bioética

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