En un momento crítico para la bioética en Europa, el Senado francés ha dado un paso definitivo al adoptar, en segunda lectura y sin modificaciones, la proposición de ley destinada a garantizar el acceso igualitario al acompañamiento y a los cuidados paliativos. Este voto «conforme» convierte el texto en ley definitiva, en un contexto donde, actualmente, la mitad de los pacientes que requieren estos cuidados en Francia no tienen acceso a ellos.
Las claves de la nueva normativa
La ley introduce elementos estructurales importantes para el sistema de salud:
- Creación de «casas de acompañamiento»: Se conciben como el eslabón perdido entre el hospital y el domicilio, destinadas a pacientes que no requieren cuidados médicos complejos pero que ya no pueden permanecer en sus casas. La Sociedad Francesa de Acompañamiento y Cuidados Paliativos (SFAP) ya ha identificado unos treinta proyectos listos para despegar.
- Nueva gobernanza: Se prevé la creación de una instancia de dirección para dinamizar la estrategia nacional, que hasta ahora se consideraba excesivamente centralizada en el Ministerio de Salud.
El desafío de la implementación
A pesar de la relevancia del texto, el optimismo es moderado. Las ponentes en el Senado, Florence Lassarade y Jocelyne Guidez, han advertido que la ley solo cambiará la realidad de los territorios si el Gobierno respeta los compromisos presupuestarios. Aunque se han abierto 600 nuevas camas en dos años y se han inyectado 353 millones de euros adicionales, los profesionales a pie de cama aseguran que los cambios tardan en percibirse. De hecho, se estima que harán falta diez años para cubrir, en el mejor de los casos, entre el 70% y el 80% de las necesidades actuales.
Un debate con mayoría amplia
La ley fue aprobada por una amplia mayoría (325 votos a favor frente a 18 en contra), pero no hubo consenso unánime. Algunos sectores, como el grupo Comunista, votaron en contra al considerar que el texto carece de medios suficientes.
Desde un punto de vista bioético, lo más relevante es la intención del Senado de marcar una prioridad clara por los cuidados paliativos, independientemente del debate paralelo sobre la «ayuda a morir». Como señaló Philippe Mouiller, presidente de la comisión de Asuntos Sociales, el objetivo es reafirmar que el acompañamiento digno debe ser la prioridad absoluta del Estado.
La pelota está ahora en el tejado del Ejecutivo, que debe demostrar que esta ley no es solo una declaración de intenciones, sino un compromiso real con la vulnerabilidad al final de la vida.
Referencia:
Genethique, Vote « conforme » au Sénat : le texte sur les soins palliatifs définitivement adopté, sans consensus






