El futuro de la ética ambiental. Nuevo número de Cuadernos de Bioética

El futuro de la ética ambiental. Nuevo número de Cuadernos de Bioética

La revista Cuadernos de Bioética ha publicado recientemente su número 91 correspondiente al tercer trimestre del año 2016.

Con el título general de “El futuro de la ética ambiental” se abordan temas que van desde la propia definición de ética ambiental y su contenido como ética aplicada, hasta el reconocimiento de la antropología filosófica como elemento central en la hermenéutica de toda ética ambiental.

También se abordan problemas actuales como la responsabilidad política ante los problemas medioambientales, el futuro de la ecología o la relación entre ética global y bioética cultural. La revista abre una ventana al futuro para adelantar los problemas éticos que se refieren al futuro de la alimentación humana, el futuro de la familia, los problemas de conservación de recursos comunes y los problemas en la relación entre economía y educación medioambiental.

Especialmente interesante el editorial que abre este número, “El hombre como centro integrador de la bioética”, firmado por el director de la revista D. Luis Miguel Pastor, quién alejándose de posiciones extremas, que o bien tratan de sacralizar la naturaleza o bien la consideran una simple despensa de bienes para el consumo humano, sitúa la ética ambiental en estrecha conexión con la ética humana.

La relación entre ecología y ecología humana [1] nos permite comprender cómo las raíces de la actual crisis ecológica van mucho más allá de los factores puramente medioambientales y encuentran su fundamento en un antropocentrismo moderno que considera la relación hombre-naturaleza no desde la complementariedad sino desde la dialéctica. Es necesario recuperar una antropología adecuada que nos ayude a crear una ecología personalista o integral.

En este sentido, el autor insiste en que la bioética tiene mucho que decir, no solo porque en su propio origen estuviese concebida como respuesta al conflicto entre la tecnología y la conservación del medio ambiente (la llamada bioética global) sino porque, precisamente, al ampliar su objeto de estudio, centrándose en el ser humano (la llamada bioética médica), la bioética integral ha adquirido una solidez antropológica que no solo le puede ayudar a captar con mayor amplitud los problemas medioambientales, sino también a buscar mejores soluciones a esos problemas.

Así, los mismos principios que han servido para afrontar las cuestiones éticas relativas a la salud humana son los que deben servir para evaluar éticamente las acciones del hombre. No existe, por tanto, fragmentación entre la ética ambiental y la ética médica y, como afirma Pastor, “son la vía correcta para encontrar soluciones nuevas, mejores y más eficaces tanto para los problemas medioambientales como para los biosanitarios que tanto preocupan al hombre contemporáneo” [2].

Podéis acceder al último número de Cuadernos de Bioética pinchando aquí.

[1] Francisco, Carta encíclica Laudato sí. Sobre la conservación de la casa común (24.05.2015).
[2] L.M. Pastor, “El hombre como centro integrador de la bioética”, Cuadernos de Bioética XXVII, (2016) 285-287.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *